Que patético es admitir que, una parte de mi murió al verte sonreír por ella
Pero me faltaba valor, ella tenía novio, yo era torpe, ella era preciosa, yo era un aburrido sin remedio y ella era fascinante hasta el infinito. Así que regresé a mi habitación y caí sobre la litera inferior, pensando que si las personas fueran lluvia, yo sería llovizna y ella, un huracán.
killer-sounds:
Do I Wanna Know – Arctic Monkeys